En 1983 se constituyó la
Comunidad de Madrid de manera independiente de Castilla La Nueva, adoptando el
color rojo carmesí del Pendón de Castilla.
Superpuestas pueden verse en
total siete estrellas, en representación a cada una de las estrellas de la
constelación de la Osa Menor, de cinco puntas cada una, de las que cada punta
representa cada una de las cinco provincias que rodean a Madrid (Ávila,
Segovia, Guadalajara, Cuenca y Toledo).
Iluminados por el fuego de la
sala de máquinas. Perdidos en la cadena de producción de un mundo infectado por
la queja. Pendientes más de un like que de una sonrisa, de un whatsapp más que
de un susurro, de un selfie más que de un paisaje o de un tweet más que de un
abrazo.
Se oían voces diciendo que
estábamos a tiempo de abandonar, entre los recortes de humanidad que se sucedían para
cubrir estúpidas obligaciones.
¿Hacíamos lo que de verdad
habíamos querido? ¿Éramos libres?
Elproblema de estar muerto es que la gente no
te escucha, sobre todo, si las grandes preguntas se contestan con pequeñas
respuestas, y los grandes misterios se resuelven con simples acciones.
Puede que nuestro grado de
complejidad nos impida ver las soluciones, pero esa huida hacia delante estaba
a punto de terminar...
Dicen que muchas de las estrellas que hoy vemos, son
el resultado de la luz rememorando lo que alguna vez y en algún momento existió. En este caso se trataba de tintineantes finales que desbordaban las
barreras de la cama. El primero,cianótico, pedía morfina después dedespedirse de su familia, completamente consciente de que ni con un reservorio le entraba el aire tras años de fibrosis pulmonar. Mientras que miedo y muerte se debatían, a solas y en silencio en otra habitación, por una sentencia de un cáncer de pulmón ya fallada, decisión
que antes del amanecer, se dejaba caer por la ventana.
The entire hospital was decorated, the emergency room was almost empty, even the staff was relaxed. The silence was only cut by the beeping of the telemetries and the oxigen cylinders blowing. For one day it seemed that an epidemic of health was isolating the city.
El otro día iba por la calle cuando se cayó un niño que estaba patinando y mientras lloraba desangeladamente le preguntaba a su madre:
-¿Mamá por qué me caigo? Difícil tarea la de ser padre y enfrentarse a las preguntas más inocentes...
Con el tiempo olvidamos la humildad de no encontrar explicaciones y poco a poco nos encerramos en nuestro mundo de dominables banalidades.
Adictos al confort de que toda pregunta tiene una respuesta: Quizá caerse esté intrínsecamente relacionado con el hecho de andar, haciendo del error la mejor enseñanza o incluso que el motivo de andar sea evitar caerse, por no mencionar los efectos de las caídas.
Puede también que lo estemos sobredimensionando, pero algún día volverán los maestros para retirar el velo blanco de la pizarra y devolver la ilusión a los tallos verdes que crecen bajo el rocío del alba.
Residían en 1830 un total de 211.127 habitantes, alojados en 8.000 casas que se distribuían en 540 manzanas, 492 calles, 4 plazas y 79 plazuelas, 5 puertas y 33 fuentes públicas. 38 eran los Conventos de religiosos y 32 de religiosas, 18 hospitales, 3 hospicios, 4 cárceles, 16 colegios y 4 bibliotecas públicas. Los museos de pintura eran 2 y 1 de ciencias naturales, además de 2 teatros.
Una mañana más de invierno, los rayos de sol atravesaban trazando una diagonal por la ventana de hemodinámica.
Acababan de empezar el procedimiento:
Catéter 4 french, escopia, contraste, pasa stent...
Mientras tanto en la sala de espera el nerviosismo y la esperanza amasaban un silencio cortado por el trajín de batas y pijamas verdes.
...Infla balón... ¿Qué tontería verdad?
Los monitores comenzaron a pitar y un escalofrío quebró súbitamente los cristales. Se había roto. Entretanto la vida se derramaba entre compresión y compresión. Infartando lo que pudo ser y no fue. Sin opciones de avenar el menoscabo. Hoy, tocaba perder.
La verdad es que ya nunca viajo
al pasado, ni siquiera por un día. Sólo intento vivir cada día como si hubiera
vuelto deliberadamente a ese día, para disfrutarlo como si fuera el último día
de mi extraordinaria vida ordinaria. Dejándote sorprender. Como si de una
segunda vez se tratara, por lo maravilloso que es el mundo.
Asumimos libertad como ausencia de
responsabilidad e inmersos en el relativismo nos dedicamos a patear los
problemas mientras las ratas se afianzaban en la tarima. Fue tal nuestra
incapacidad que poco a poco la historia recuperó el poder de reescribirse. Un rebaño de reses perdidas y enfrentadas por haberse perdido ¿Aparecerá el lobo para el hombre? Atrás quedaban los tiempos de Kant.
Había sido un día largo y difícil, tan sólo la sombra de algún animal entre los coches le mantenía con vida. Era la primera vez que me afectaba tanto.
Una vez más protegidos por la debilidad jugamos a ser arquitectos de luces. Hasta que el batir de alas nos trasladó a la habitación de los espejos, en la que el aire es denso y el calor no es más que un intercambio de energía.
-¿La última puerta?
Esa que pese a la aldabada permanece cerrada.
Oculta por las gafas de sol me dedicó media sonrisa y sabedores de nuestras limitaciones vibramos como las cuerdas de una guitarra.
Tensaba las riendas asustada, la plateada Luna, mientras atravesaba el viento del Céfiro. Dejando atrás centelleantes acuarelas, sobre el mar de cemento y ladrillo, que bañaba sus pies. Encendíanse una noche más los sentidos, para admirar lo que tantos otros habían admirado. Era su predilecta, de todos era sabido.
5.30 de la mañana dirección a la
capital gallega. Por motivos de tiempo lo que normalmente se hace en 2 jornadas tuvimos que ajustarlo a una. Por esta razón nuestro final del camino eran
40 km. Una etapa muy psicológica sobre todo cuando en el desayuno nos quedaban los
mismos km que al empezar las anteriores etapas.
Subíamos con amenaza de lluvia el Monte do Gozo. Donde se encuentra el albergue en el que se hospedó Juan Pablo II (JMJ de
Santiago de Compostela 1992). Si el día está despejado a 4 km se puede divisar Santiago. Aunque precisamente el jarro de agua fría no vino del cielo, sino de cuando nos percatamos que en la parte final del camino los mojones
no marcaban correctamente la distancia por desviarse el camino en la construcción del
aeropuerto.
Catedral de Santiago de Compostela (Obradoiro)
Ni aun pareciendo uno de los
integrantes de la Comunidad del anillo el mismísimo John Wayne por irritación del pantalón en los
muslos.
Poco a poco nos fuimos adentrando en Santiago
hasta detenernos frente a los arcos de la Azabachería. Cogimos aire y entre
gritos de júbilo salimos corriendo para tirarnos en la plaza del Obradoiro ante
la grandiosidad de la catedral.
Enseñamos la acreditación en la
oficina del peregrino y con la Compostela en la mano aprovechamos para sacar
los billetes de vuelta del día siguiente.
Para hacer tiempo visitamos siempre rodeados de pasacalles el parque de la Alameda, el Seminario Menor, pasando por el
famoso mercado de Santiago. Para terminar comiendo pote gallego y tarta de Santiago con las correspondientes catas de albariño y orujos.
A última hora acudimos a la misa del
peregrino en la catedral con la suerte de ver el botafumeiro en acción. Fue gracioso
escuchar el asombro de un grupo de argentinos diciendo: “Ché, están locos” y a otro de
japoneses maravillados exclamando: “oohh, oh, oh”. Al terminar abrazamos al Santo y despedimos remojándonos con estrella
Galicia entre tapas de pulpiño, pimientos del padrón y queso de tetilla.
Al día siguiente en el Alvia, destino a casa, las
aventuras pasadas iban retornando como pequeños fotogramas a mi cabeza, que no
dejaba de pensar en las aventuras que nos deparará el futuro porque ahora es cuando
realmente me toca continuar mi propio camino.
El apeadero estaba en silencio. Vías de odio atormentaban sus complejos.
Asqueado de asquearse. Decía que le faltaba tiempo para contemplar las estrellas, que tenía plomo en los pies.
Doblegado por su propio peso en un mar de desdichada melancolía se convencía de que no iba a ser capaz de salir. Bloqueado por un futuro cada vez más oscurecido por los giros del reloj.
Llegaba el momento de enfrentarse a lo que tantas veces había evitado. Vació los bolsillos de las cosas no dichas, y guardó sus pedazos de sueños rotos. Se acabaron las segundas oportunidades. No más arneses ni redes. Todo o nada. Juegan blancas. Órdago a chica. Abre los ojos.
Si mezclas el puré de patata con el tomate verás que ya es
para siempre. No puedes volver a separarlos. El humo que sale del cigarro de
papá nunca vuelve a entrar. No podemos volver atrás. Por eso es difícil elegir.
Tienes que tomar la elección correcta. Mientras no escojas, todo es una
posibilidad.
En el ajedrez, se llama Zugzwang… cuando la única jugada posible es no mover.
Qué hubiera pasado si hubiera salido la otra cara de la moneda, si hubieras elegido lo que no elegiste o si tuvieras una segunda oportunidad...
Ubicada junto al Paseo de la Castellana en el corazón
financiero de Madrid, se inició su construcción en 1980 y fue inagurada en 1989. Con sus 43 plantas y 157
metros de altura fue diseñada por el arquitecto estadounidense de origen japonés Minoru
Yamasaki. El mismo autor de las Torres Gemelas, los edificios 1 y 2 del World
Trade Center.
Debido a la incandescencia nucal dormí boca abajo toda la
noche. Al menos al tratarse de un albergue privado era un colchón pregrino high class que compensó parcialmente el madrugón de las 5:30 para comenzar una difícil etapa conocida como "la rompe piernas" incentivada por no volver a perder el albergue público (en Arzúa sólo tienen 46 plazas) que se llenan rápidamente por la gran afluencia de público al ser el punto de unión entre el Camino del
Norte y el Francés.
Trolls peregrinando
Reza el refranero que un hombre precavido vale por dos. Sin embargo nosotros si acaso alcanzaríamos a sumar medio entre los cuatro. Lo típico... Si no hay sol no hay luz y si no
hay luz… (la próxima vez coger una linterna). Por supuesto la pantalla del móvil tampoco fue suficiente como alguno podría elucubrar. Tuvo a bien pasar a nuestro lado un peregrino con más luces que nosotros en toda la literalidad de la expresión. Como buenas rémoras adaptamos nuestro ritmo al suyo iniciando el saprofitismo tras un sonoro ¡Buen camino! Tras un buen rato caminando inmersos en la conversación ninguno se había percatado de que llevábamos bastante tiempo sin ver flechas ni monolitos. Así que fuimos aminorando la macha a modo de gabinete de crisis que rápidamente se desvaneció gracias a un amable autóctono que abrió la ventana de la casa de enfrente a las 6 de la mañana y nos indicó el camino.
Estatua da queixeira (Arzúa)
Desayunamos el famoso pulpiño de Melide y rápidamente nos pusimos
de nuevo a andar por los efectivamente no pequeños desniveles de la geografía. Llegados a Arzúa conseguimos entrar en el albergue público. Tras la misa del peregrino una señora de 92 años en mejor estado de salud que nosotros nos deseó buen camino y nos dio las claves para ser feliz en la vida con dos sonoros besos a cada uno
. Para cenar no nos podíamos quedar sin comernos uno de
los famosos quesos de tetilla de Arzúa así que cogimos uno para los cuatro.
Finalmente de vuelta al albergue nos acostamos para abordar la más larga y
última etapa de nuestro camino.
Bonus Track:
-Ducharse y ser el puto amo
-Incómodos ataques de risa nocturnos en el silencio estigio del albergue.
-Descubrir que tu amigo duerme como si estuviera amortajado #cosas que pasan
Dimensional, lineal e imparable. Afrontando lo inafrontable.
Excelencia de proceso. Finalista de grandes preguntas. Constante cambio. Cultura
de romancero. Inesperable y equívoco. Llegará lejos, sobre todo sin saber a
dónde. Flecha de vida de procesos complejos. Sustos que estimulan. Parejas de
color. Sencillo pero elegante. Porque las cosas bien hechas bien parecen.